Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz, reconoció: en la actualidad, el periodismo es la actividad más peligrosa del mundo. Los gobiernos corruptos son principales enemigos de periodistas con responsabilidad social pues tienen miedo que el pueblo se entere de sus corruptelas.
Luego de expresar que la legitimidad de un gobierno no radica precisamente en la victoria que obtuvo en las urnas, sino en el respeto a las leyes y sobre todo, a los derechos humanos, Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz, reconoció que el periodismo se ha convertido en la actualidad en la actividad más peligrosa en el mundo.
Son los gobiernos corruptos los principales enemigos de los periodistas con responsabilidad social, porque tienen miedo que la gente, que el pueblo se entere de sus corruptelas, señaló ante más de mil empresarios mexicanos participantes en el Encuentro Empresarial Oaxaca 2011.
Este problema se ha extendido a muchos países, donde el trabajo de los periodistas está muy limitado, expresó en su ponencia titulada: ¿Cómo lograr la construcción de la ciudadanía?
Para protegerse, los gobiernos crean sus propios canales de información que normalmente aprovechan para proyectar una imagen distinta de lo que son, reforzó.
En el encuentro empresarial organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana, que dirigen Gerardo Gutiérrez Candiani y Oswaldo García Jarquín, a nivel nacional y estatal, respectivamente, Shirin, profundizó en sus reflexiones y precisó:
La libertad de expresión es un derecho de todos los seres humanos, y es solo con la fuerza de la ciudadanía como podemos defenderla.
Insistió que un gobierno se legitima en la medida que respeta las instituciones, las leyes y los derechos humanos, no solamente con los votos que obtiene en las urnas. Democracia no es ganar el poder en las urnas.
No olvidemos que Adolfo Hitler llegó al poder gracias al ejercicio de las elecciones. Hino notar que la victoria en elecciones no significa democracia.
Ebadi, es abogada y activista por los derechos humanos y por la democracia. El 10 de octubre de 2003 recibió el Premio Nobel de la Paz, convirtiéndose en la primera ciudadana iraní y la primera mujer musulmana en recibir esta distinción.
Shirin también recibió en Noruega el Premio de los derechos Humanos Tholof Rafto, por su defensa ante los tribunales de las mujeres en causas de divorcio y tutela de los hijos.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)